Vuelvo, aunque tú ya no me recuerdes,
aunque te llame cada día
y no aparezcas ya bajo mi flexo.
Me siento frente al papel y te llamo,
pero ya no vienes.
Pienso en ti cuando escribo y te extraño,
pero ya no vienes.
Ya no quieres seguir jugando,
pero te me apareces de repente en la noche,
como burlándote de mi,
cuando mi flexo está apagado.
¿Será que ya no conectamos?
¿Será que te cansaste de mis locuras?
¿Será que me has olvidado?
Nuestro romance fue a escondidas
como temiendo que alguien lo rompiese.
Con nocturnidad y alevosía nos veíamos
y mi tinta se acostumbró a tenerte.
Nunca te vi,
pero siempre te tuve.
Empecé por ti,
y ahora tu ausencia me hunde.
Sin ti estoy perdido,
y la luz de mi flexo se desvanece.
Y desde la oscuridad te lanzo este grito,
para que mis noches vuelvan a ser diferentes.
Un enorme gusto volverte a leer, amigo.
Muy sentidos versos, de nostálgica sencillez y gran musicalidad.
Deseándote lo mejor y esperando que te encuentres bien, benjamín.
Grandísimo abrazo, Igor.
Muchas gracias Ernesto. Hacia tiempo que no escribía, ojalá pueda retomar esto.
Un fuerte abrazo maestro, espero que todo te vaya muy bien
No lo dejes, no lo dejes.
Todo bien por acá, mi buen Igor, y reviro con gusto el abrazote.
Vuelve me recordo a alguien.
Me alegro de haberte causado algún tipo de recuerdo o sensación en tu interior.
Un saludo